Morirás entre mis brazos, con esto debes de conformarte, es más... debes de sentirte agradecida.
No estoy enamorada de ti, y jamás lo estaré. No me mereces. Eres tan patética, ¿por qué alguien como yo se fijaría en alguien cómo tú?.
Eres una pobre niña estúpida y débil, que se entrega por completo en cuanto una dama hermosa se le aparece y le dice algunas palabras cursis y unas cuantas promesas mas que idiotas.
No me fue nada difícil cazarte. Ni siquiera representaste un reto. Me aburriste tan fácilmente... y no sólo por la poca resistencia que me pusiste que, de hecho, fue nula, si no por qué esa cabeza tuya está vacía.
No sé de donde saque fuerzas y, sobre todo, la paciencia necesaria para no matarte antes.
Estás son mis últimas palabras hacia tú insignificante persona.
Deja de llorar, niña estúpida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario